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jueves, 6 de febrero de 2014

Cómo hacer que mi hijo obedezca

Educar a un niño/a no es tarea fácil, nadie lo dijo; pero en algunas ocasiones la cosa se complica todavía más, si los hijos no obedecen a sus padres. Las acciones cotidianas se convierten en una batalla campal y los padres no saben muy bien cómo actuar para solventar las continuas trifulcas y disputas con los pequeños. Será fundamental mantener la calma y tomar la paciencia como principal aliada, asimismo en unComo os ofrecemos algunos consejos sobre cómo hacer que mi hijo obedezca.
Cómo hacer que mi hijo obedezca


Qué está #bien y qué está #mal

Qué está bien y qué está mal
Si queremos conseguir que nuestro hijo obedezca, el primer paso será determinar qué está bien y qué está mal, es decir, establecer unos límites. No podemos dejar que hagan aquello que les plazca, con total permisividad y después exigir que hagan lo que les pedimos. Los padres debemos determinar qué deben hacer y qué no está permitido, para que obedezcan a lo establecido.

No convertirse en un #dictador

No convertirse en un dictador
Aun así, tampoco será beneficioso que tu actitud sea más similar a la de un dictador que a la de un padre o madre; no deberán imponerse más normas de las necesarias ni esperar que el niño haga todo lo que le digamos. Deberás tener en cuenta que los niños son, exactamente eso, niños y su actitud irá acorde con su edad. No podrás ni deberás anular la personalidad de los pequeños o esperar que actúen como si fueran adultos.

Falta de #coherencia

Falta de coherencia
La falta de coherencia es otro de los motivos que pueden hacer que tu hijo/a no te obedezca. ¿Qué quiere decir esto? Significa que nuestras normas, imposiciones y argumentos deberán ser lógicos y coherentes; deberemos mantenernos firmes en nuestras decisiones y, sobre todo, estar de acuerdo entre los padres. Por ejemplo, no podemos dejar que la madre tome una decisión y el padre actúe de forma contraria, porque el niño actuará como más le interese y estará desobedeciendo a uno de los dos.
Imagen: lostiempos.com

No hace falta gritar

No hace falta gritar
No tiene razón quien más grita, de forma que por gritar mucho no conseguirás que tu hijo te obedezca. Será necesario que le hagas entender el porqué le estás pidiendo que haga una cosa o deje de hacer otra. Para ello, lo más recomendable es ponerte a su altura, hablarle con un tono de voz calmado y agradable y, sobre todo, no perder los papeles.
Imagen: iea.edu.ve

Aprende a #escuchar

Aprende a escuchar
En algunas ocasiones, especialmente con los hijos más mayores, deberemos escuchar la opinión de nuestros hijos y saber el porqué de su actitud. Quizás entonces podrás saber por qué no obedecen a tus peticiones y, incluso, se muestran rebeldes. No te muestres distante y demasiado autoritario, sino flexible y dispuesto a entenderles.
Imagen: gacetajoven.com

Dar ejemplo

Dar ejemplo
Asimismo, para conseguir que te obedezcan tus hijos, deberás dar ejemplo y convertirte en un modelo a seguir, ya que los padres son el principal referente de los niños. Por ejemplo, a la hora de comer no conseguirás que coman verdura si tu no lo haces; de forma que será necesario predicar con el ejemplo.

Castigos con lógica

Castigos con lógica
En el caso de que sea necesario castigarles o tomar represalias por su mala actitud o comportamiento, siempre deberás buscar un castigo lógico y adecuado a la edad y a lo ocurrido. Es decir, si el trato era ver la televisión después de hacer los deberes y lo incumplen, podremos dejarles un día entero sin tele pero no un mes. Asimismo, el castigo por llegar tarde a casa no podrá ser quedarse sin postre, porque no es coherente, sino que el próximo día deberán volver antes.
Imagen: modernmom.com

Rincón de pensar

Rincón de pensar
Cuando los niños son desobedientes, también será muy buena idea establecer un "Rincón de pensar, es decir, un lugar de la casa donde enviar al niño/a solo para que piense en lo ocurrido. Deberán pasar allí un determinado tiempo recapacitando y después sentarse a hablar sobre la conclusión a la que han llegado. De esta forma, trataremos de que ellos mismos reconozcan sus errores y no vuelvan a cometerlos.


 
Si deseas leer más sobre la educación de los hijos, te recomendamos que leas otros artículos como qué hacer ante las palabrotas o cómo enseñarles a compartir. 
 
Por último, 
Darte algunos consejos
  • No pierdas los nervios, la paciencia será tu mejor aliada ante niños desobedientes.
  • En el caso de graves problemas de conducta, lo mejor será visitar al psicólogo.
 
 

Los padres son modelos a imitar

¿Qué es un modelo de conducta?

Un modelo de conducta es alguien que su hijo aspira a ser y por tanto lo imita. 


Los padres suelen ser el modelo que siguen los hijos cuando sus padres saben cuidar de su propio bienestar.  

Los niños necesitan de adultos a quienes admirar y de padres que les enseñen hábitos saludables. Si usted crea un ambiente saludable de convivencia familiar en el hogar, sus hijos serán más felices y sanos.

Ser un modelo a seguir para sus hijos
Deje de fumar y modere el uso del alcohol.

 Lavarse las manos: Recuerde lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de estornudar o toser y siempre antes de cocinar o comer.

Demuestre seguridad en el hogar.
    •    Al usar los cables eléctricos
    •    Use guantes y gafas de protección, máscaras y tapones de oídos cuando sea necesario.
    •    Al usar objetos afilados
Obedezca las leyes del tránsito.
    •    Maneje con seguridad.
    •    Enséñele a su hijo a tener seguridad como peatón.
Haga un plan de emergencia.
    •    Practique con su familia las medidas en caso de incendio.
    •    Explique a quién contactar en la familia en caso de emergencia.
    •    Sepa los teléfonos a llamar si hubiera alguna urgencia, como el 911 y la línea sobre toxicología o envenenamiento.
    •    Explique un plan de seguridad en caso de algún terremoto u otros desastres naturales.
Use estrategias de negociación y resolución de conflictos en la casa y en la escuela.
    •    Promueva el respeto y la honestidad entre hermanos y con los adultos en el hogar.
    •    Enséñele a su hijo a expresarse claramente.
    •    Es importante que los niños aprendan a pedir lo que quieran y necesiten.


Si tiene alguna duda al respecto puede contactar con nosotros a través del siguiente email. info@psicopedagogiamadrid.es o entrando en nuestra web


Fuente:salud siempre

Los padres son modelos a imitar

¿Qué es un modelo de conducta?

Un modelo de conducta es alguien que su hijo aspira a ser y por tanto lo imita. Los padres suelen ser el modelo que siguen los hijos cuando sus padres saben cuidar de su propio bienestar.

Los niños necesitan de adultos a quienes admirar y de padres que les enseñen hábitos saludables. Si usted crea un ambiente saludable de convivencia familiar en el hogar, sus hijos serán más felices y sanos.

Ser un modelo a seguir para sus hijos

Deje de fumar y modere el uso del alcohol.

Lavarse las manos: Recuerde lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de estornudar o toser y siempre antes de cocinar o comer.

Demuestre seguridad en el hogar.
  • Al usar los cables eléctricos
  • Use guantes y gafas de protección, máscaras y tapones de oídos cuando sea necesario.
  • Al usar objetos afilados
Obedezca las leyes del tránsito.
  • Maneje con seguridad.
  • Enséñele a su hijo a tener seguridad como peatón.
Haga un plan de emergencia.
  • Practique con su familia las medidas en caso de incendio.
  • Explique a quién contactar en la familia en caso de emergencia.
  • Sepa los teléfonos a llamar si hubiera alguna urgencia, como el 911 y la línea sobre toxicología o envenenamiento.
  • Explique un plan de seguridad en caso de algún terremoto u otros desastres naturales.
Use estrategias de negociación y resolución de conflictos en la casa y en la escuela.  
  • Promueva el respeto y la honestidad entre hermanos y con los adultos en el hogar.
  • Enséñele a su hijo a expresarse claramente.
  • Es importante que los niños aprendan a pedir lo que quieran y necesiten.
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Los padres son modelos a imitar

¿Qué es un modelo de conducta?

Un modelo de conducta es alguien que su hijo aspira a ser y por tanto lo imita. Los padres suelen ser el modelo que siguen los hijos cuando sus padres saben cuidar de su propio bienestar.

Los niños necesitan de adultos a quienes admirar y de padres que les enseñen hábitos saludables. Si usted crea un ambiente saludable de convivencia familiar en el hogar, sus hijos serán más felices y sanos.

Ser un modelo a seguir para sus hijos

Deje de fumar y modere el uso del alcohol.

Lavarse las manos: Recuerde lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de estornudar o toser y siempre antes de cocinar o comer.

Demuestre seguridad en el hogar.
  • Al usar los cables eléctricos
  • Use guantes y gafas de protección, máscaras y tapones de oídos cuando sea necesario.
  • Al usar objetos afilados
Obedezca las leyes del tránsito.
  • Maneje con seguridad.
  • Enséñele a su hijo a tener seguridad como peatón.
Haga un plan de emergencia.
  • Practique con su familia las medidas en caso de incendio.
  • Explique a quién contactar en la familia en caso de emergencia.
  • Sepa los teléfonos a llamar si hubiera alguna urgencia, como el 911 y la línea sobre toxicología o envenenamiento.
  • Explique un plan de seguridad en caso de algún terremoto u otros desastres naturales.
Use estrategias de negociación y resolución de conflictos en la casa y en la escuela.  
  • Promueva el respeto y la honestidad entre hermanos y con los adultos en el hogar.
  • Enséñele a su hijo a expresarse claramente.
  • Es importante que los niños aprendan a pedir lo que quieran y necesiten.
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Los padres son modelos a imitar

¿Qué es un modelo de conducta?

Un modelo de conducta es alguien que su hijo aspira a ser y por tanto lo imita. Los padres suelen ser el modelo que siguen los hijos cuando sus padres saben cuidar de su propio bienestar.

Los niños necesitan de adultos a quienes admirar y de padres que les enseñen hábitos saludables. Si usted crea un ambiente saludable de convivencia familiar en el hogar, sus hijos serán más felices y sanos.

Ser un modelo a seguir para sus hijos

Deje de fumar y modere el uso del alcohol.

Lavarse las manos: Recuerde lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de estornudar o toser y siempre antes de cocinar o comer.

Demuestre seguridad en el hogar.
  • Al usar los cables eléctricos
  • Use guantes y gafas de protección, máscaras y tapones de oídos cuando sea necesario.
  • Al usar objetos afilados
Obedezca las leyes del tránsito.
  • Maneje con seguridad.
  • Enséñele a su hijo a tener seguridad como peatón.
Haga un plan de emergencia.
  • Practique con su familia las medidas en caso de incendio.
  • Explique a quién contactar en la familia en caso de emergencia.
  • Sepa los teléfonos a llamar si hubiera alguna urgencia, como el 911 y la línea sobre toxicología o envenenamiento.
  • Explique un plan de seguridad en caso de algún terremoto u otros desastres naturales.
Use estrategias de negociación y resolución de conflictos en la casa y en la escuela.  
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  • Enséñele a su hijo a expresarse claramente.
  • Es importante que los niños aprendan a pedir lo que quieran y necesiten.
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Los padres son modelos a imitar

¿Qué es un modelo de conducta?

Un modelo de conducta es alguien que su hijo aspira a ser y por tanto lo imita. Los padres suelen ser el modelo que siguen los hijos cuando sus padres saben cuidar de su propio bienestar.

Los niños necesitan de adultos a quienes admirar y de padres que les enseñen hábitos saludables. Si usted crea un ambiente saludable de convivencia familiar en el hogar, sus hijos serán más felices y sanos.

Ser un modelo a seguir para sus hijos

Deje de fumar y modere el uso del alcohol.

Lavarse las manos: Recuerde lavarse con frecuencia las manos, sobre todo después de estornudar o toser y siempre antes de cocinar o comer.

Demuestre seguridad en el hogar.
  • Al usar los cables eléctricos
  • Use guantes y gafas de protección, máscaras y tapones de oídos cuando sea necesario.
  • Al usar objetos afilados
Obedezca las leyes del tránsito.
  • Maneje con seguridad.
  • Enséñele a su hijo a tener seguridad como peatón.
Haga un plan de emergencia.
  • Practique con su familia las medidas en caso de incendio.
  • Explique a quién contactar en la familia en caso de emergencia.
  • Sepa los teléfonos a llamar si hubiera alguna urgencia, como el 911 y la línea sobre toxicología o envenenamiento.
  • Explique un plan de seguridad en caso de algún terremoto u otros desastres naturales.
Use estrategias de negociación y resolución de conflictos en la casa y en la escuela.  
  • Promueva el respeto y la honestidad entre hermanos y con los adultos en el hogar.
  • Enséñele a su hijo a expresarse claramente.
  • Es importante que los niños aprendan a pedir lo que quieran y necesiten.
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martes, 29 de octubre de 2013

Educación emocional

Las emociones están presentes en nuestras vidas desde que nacemos y juegan un papel relevante en la construcción de nuestra personalidad e interacción social.
Para poder entender la importancia de la educación emocional en estas primeras edades, creemos que es necesario definir qué entendemos por inteligencia emocional. Cuando hablamos de inteligencia emocional nos referimos a un conjunto de habilidades que nos permitirán relacionarnos mejor con nuestro entorno. Este conjunto de habilidades incluye el reconocimiento de los propios sentimientos, el control de las emociones, la automotivación, la empatía y la habilidad social.
Propuesta de actividades
El primer paso que tenemos que dar los adultos al trabajar el tema que nos ocupa es dar ejemplo a los niños y las niñas, hablando de lo que sentimos en el día a día y utilizando un vocabulario emocional, sin dejar de lado la comunicación no verbal de nuestros mensajes (la expresión facial, el gesto…) y el tono de voz. Así mismo, el adulto aprovechará situaciones cotidianas para verbalizar los estados emocionales de los niños (por ejemplo: “Pablo llora porque le han quitado un juguete” o “Ana ríe porque trae chocolate para merendar”).
Paralelamente, introduciremos vocabulario relacionado con algunas emociones básicas para estas edades, como por ejemplo: la tristeza, la alegría, el miedo y el enfado.
¿Cómo nos sentimos?
Nivel: 1 a 2 años / 2 a 3 años.
Objetivos
- Identificar en uno mismo y en los demás diferentes emociones: alegría, tristeza (1 a 2 años) y alegría, tristeza, enfado y miedo (2 a 3 años).
- Expresar diferentes emociones: alegría, tristeza (1 a 2 años) y alegría, tristeza, enfado y miedo (2 a 3 años).
- Asociar diversas emociones con las situaciones que las hayan podido provocar.
Recursos
- Dibujos de cuatro caras muy diferenciadas que expresen alegría, tristeza, enfado y miedo.
- Espejo.
- Imágenes o fotografías de situaciones que expresen los sentimientos que se trabajan.
- Fotografías de los propios niños en las que queden reflejados los diferentes sentimientos trabajados.
Procedimiento
Niños y niñas de 1 a 2 años:
1. Mostraremos diferentes dibujos o imágenes de situaciones (por ejemplo: niño llorando, niño jugando contento, etc.) y preguntaremos: “¿cuándo estamos contentos?” o “¿cuándo estamos tristes?”. Para responder a cada pregunta, los niños y las niñas podrán señalar el dibujo que les parezca adecuado. Este primer paso podrá servir para hacer una valoración de los conocimientos previos de los niños y las niñas respecto a estas dos emociones.
2. A continuación el maestro o la maestra puede reflejar estas dos emociones y preguntar a los niños y a las niñas cuándo se muestra contenta la imagen y cuándo se muestra triste
3. Una vez que los niños y las niñas ya identifiquen las emociones en los demás, pueden pasar a imitarlas frente al espejo, siguiendo, si es necesario, el modelo del maestro o de la maestra.
Niños y niñas de 2 a 3 años:
1. Mediante una conversación, les podemos preguntar: “¿cuándo estamos contentos?” o “¿cuándo estamos tristes?”. En el caso de que no se expresen oralmente, podemos utilizar imágenes o dibujos para que señalen el correspondiente.
2. Seguidamente, les podemos preguntar cómo están cuando están contentos, tristes, enfadados o tienen miedo. Señalarán la cara que indique la emoción pedida.
3. A modo de variante de la pregunta anterior, pueden expresar cómo están cuando están contentos, tristes, enfadados o tienen miedo con su propio cuerpo (saltando, tirándose al suelo, escondiéndose…).
4. Después, se les pedirá que imiten las caras presentadas, siguiendo las instrucciones del maestro o de la maestra: “pon cara de enfadado”, “pon cara de contento”…
Observaciones:
Esta actividad se podrá trabajar en muchas ocasiones, aprovechando los diferentes estados emocionales de los niños y las niñas y de los maestros y las maestras en momentos determinados. Otras variaciones que pueden enriquecer la actividad son las siguientes:
*Explicar cuentos o historias donde los personajes pasen por los diferentes estados de ánimo y sentimientos que se han trabajado.
*Jugar a hacer muecas.
*Hacer unas máscaras por Carnaval, aprovechando estas expresiones.
*Realizar una sesión de psicomotricidad con el objetivo de expresar emociones con todo el cuerpo. Se trataría de expresar emociones diversas de forma exagerada: tirándonos al suelo, saltando… Par los niños y las niñas mayores (2 a 3 años) se podría incrementar el grado de dificultad de la actividad ofreciendo sólo un modelo: “estoy contento”, y serían ellos quienes lo expresarían. Para los más pequeños (1 a 2 años) se reducirían las emociones a dos: estados de euforia y estados de tranquilidad, y el procedimiento sería el mismo. Estas sesiones de psicomotricidad irían del trabajo cuerpo-cuerpo (en el que el recurso utilizado para expresar las emociones es el propio cuerpo) al trabajo cuerpo-objeto (en el que, además del cuerpo, se utilizarían elementos como música, pañuelos, globos, ropa, etc., para expresar emociones).
Imágenes para trabajar en el aula
 
Fuente: misnenes

miércoles, 9 de octubre de 2013

Peleas entre niños: ¿debo intervenir cuando otro niño pega a mi hijo?


Muchos padres dudan si deben intervenir o no cuando otro niño pega a su hijo. Si se atienden a las características evolutivas del desarrollo social de los niños, se entenderá que la intervención del adulto es completamente necesaria.
Peleas entre niños 


Los padres deben intervenir en las peleas entre niños
Existe una fuerte tendencia generalizada a pensar que los adultos han de dejar que los niños gestionen ellos solos sus conflictos con otros niños. Sin embargo, la realidad es que esto no es beneficioso.
Los niños pequeños (alrededor de los 2 años) se encuentran en un proceso de adquisición y desarrollo de sus habilidades sociales. Los niños necesitan un modelo al que poder observar e imitar y un acompañamiento emocional ante la situación conflictiva.
Los niños también necesitan aprender a resolver los conflictos interpersonales y desarrollar sus habilidades sociales. Para ello necesitan un referente, que es el adulto.
Si el adulto no interviene en un conflicto entre iguales, se está imposibilitando a los niños aprender a partir de su referente de comportamiento.
Además, cuando se producen interacciones de #agresividad o #violencia entre niños, es fundamental que el adulto intervenga para mostrar al niño la manera de gestionar esta complicada situación.

¿Qué deben hacer los padres ante una pelea entre niños?

Los niños de 2 años aún no poseen las estrategias necesarias para resolver conflictos de forma positiva. Por ello, pretender que sean los pequeños los que resuelvan sus conflictos sin ayuda es tratar de que realicen algo para lo que todavía no están preparados.
Cuando se permite que un niño agreda a otro, se está dejando al niño agredido desamparado e indefenso. Además, se le está transmitiendo que está sólo ante el conflicto, que no tiene apoyo ni protección.
Asimismo, cuando el adulto no interviene en casos de agresión entre niños, está permitiendo y legitimando la violencia. Aunque sean problemas infantiles, las agresiones físicas y verbales no deben permitirse en ningún caso.
Cuando se ignoran este tipo de agresiones, se está trasmitiendo a los niños que la violencia es aceptable y que en situaciones violentas el agresor queda impune y el agredido protegido.
Por todo, es fundamental que el adulto intervenga si agreden a su hijo. De esta maner, se le ofrece consuelo y protección y se le enseñan herramientas positivas de resolución de conflictos.


Si tienes alguna pregunta al respecto no dudes en ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de poder atenderte.

Fuente- El bebe.com